Imagen en blanco y negro de un vasto y rocoso paisaje montañoso bajo un cielo nublado y dramático. En la parte superior central, un ave solitaria de silueta oscura vuela con las alas extendidas contra las nubes de tonos grises. El paisaje está dominado por una imponente cumbre rocosa en el centro, con algunas manchas claras que sugieren nieve o hielo. El terreno en primer plano es accidentado, cubierto de formaciones rocosas muy texturizadas y fragmentadas que se extienden hacia el horizonte. En la parte inferior derecha, una pequeña figura humana, posiblemente un excursionista, se alza sobre una de las crestas rocosas, ofreciendo una sensación de escala en la inmensidad del entorno.